La figura del agente comercial en Francia: un representante independiente

La figura del agente comercial en Francia: un representante independiente

Existen varias formas para trabajar en Francia. A menudo, al diseñar un proyecto profesional se piensa en el contrato de trabajo o la creación de una empresa. No obstante, existen otras formas de emprender como la de intermediario en negocios dentro de la cual se halla la figura de Agente Comercial.

Por Cazeau & Associés

Definición

El agente comercial está definido por la ley (artículo L134-1 del Código de comercio) como un mandatario profesional que negocia y, en su caso, concluye contratos en el nombre y por cuenta de empresas, comerciantes u otros agentes comerciales.

Puede ejercer en todo tipo de actividad con excepción de las profesiones reglamentadas (banco, seguros, publicidad, viajes).

Es independiente, es decir que no tiene un vínculo de subordinación con su mandante, por lo cual no es un empleado.

Su relación con el mandante se parece más a una colaboración que a una relación laboral. 

Esto significa que puede organizar sus horarios de trabajo y disponer de una cierta libertad para fijar las modalidades de ejercicio de sus misiones.

Entonces, se distingue de otros tipos de intermediarios comerciales como el “comisionario”, que actúa en su propio nombre, pero por cuenta de un mandante, y el “corredor” que no representa a su “ordenante” sino que solo le pone en contacto con posibles contratantes.

Modalidades de ejercicio

El agente comercial puede ejercer como persona física o mediante una estructura jurídica. Sin embargo, para disfrutar del régimen de agente, tiene que inscribirse en el Registro Especial de los Agentes Comerciales (RSAC) gestionado por el Registro de Comercio y Sociedades.

Al contratar con un agente comercial, uno de los primeros reflejos es averiguar que disponga de un número de inmatriculación permanente al RSAC.

Representa a su mandante y, también, defiende sus intereses.

Por eso, tiene una obligación de lealtad que le obliga a informar a su mandante de sus otras actividades y en todo caso está sometido a una obligación de no competencia.

Ésta le impone pedir el permiso de su mandante antes de contratar con una empresa competidora.

El agente está remunerado con comisiones que se calculan sobre los ingresos por venta que haya realizado. En algunos casos, también se prevé una remuneración fija.

Cláusulas importantes del contrato de agente comercial

El régimen del contrato de agente comercial está regulado en gran parte por una directiva europea. Sin embargo, cada derecho nacional puede tener particularidades.

Este régimen contiene disposiciones de orden público que protegen al agente, o, dicho de otra manera, a las cuales no se puede derogar.

El contrato de agente comercial puede ser verbal pero siempre es recomendable redactar un escrito para poder asegurar el contenido del contrato.

Dicho esto, se pueden identificar varias cláusulas a las cuales se tiene que prestar mucha atención.

Entre ellas, es muy importante delimitar claramente la misión del agente y definir con precisión el territorio y la clientela contemplada, los productos o servicios que se venden y la duración del contrato.

También hay que prestar atención a las modalidades de remuneración del agente.

En relación con este tema, es posible prever un objetivo. Sin embargo, hay que recordar que la misión del agente siempre corresponde a una obligación de medios y no de resultado.

Esto significa que la estipulación de un objetivo conlleva un riesgo de ineficacia en el caso en el que dicho objetivo no sea razonable o no se consiga por una causa externa al agente.

Además, ciertas cláusulas están estrictamente reguladas. Por ejemplo, está prohibido estipular que el agente no tendrá derecho a las indemnizaciones en caso de ruptura.

Al final, también se puede prever una obligación de no competencia después del fin del contrato, pero siempre tendrá que ser limitada a un sector geográfico y a una duración de 2 años.

Indemnización financiera del agente en caso de ruptura

Uno de los aspectos del contrato de agente comercial que genera más litigios es relativo a los efectos de su ruptura.

Existe una disposición legal de orden público que otorga al agente comercial una indemnización en caso de ruptura por causa del mandante.

Sin embargo, se prevén varias causas de exoneración de esta indemnización.

Por ejemplo, cuando la ruptura fue iniciada por el agente salvo si es por causa del mandante o de la salud, la edad o la muerte del agente.

La evaluación de dicha indemnización depende de la apreciación del juez. Sin embargo, se suele otorgar dos años de comisiones. Por supuesto, esta afirmación se podría matizar en caso de una duración corta del contrato.

A veces los jueces condenan a otros tipos de indemnizaciones si existen prejuicios distintos.

Así, la jurisprudencia destaca que, en caso de ruptura abusiva por parte del mandante de un contrato de agente de duración definida, el agente puede tener derecho a una indemnización complementaria correspondiente a las comisiones que hubiera percibido hasta el fin del contrato.

Para concluir, el estatuto de agente comercial puede ser una forma idónea para trabajar/emprender en Francia. No obstante, es muy importante vigilar el contenido del contrato de agencia y es recomendable buscar asistencia para ello.