Alida Pereyra: “En Francia, todo el tiempo me sentí invitada y desafiada a más”

Alida Pereyra: “En Francia, todo el tiempo me sentí invitada y desafiada a más”

La productora y guionista argentina, Alida Pereyra, comparte su experiencia de intercambio estudiantil en Angers, al oeste de Francia.

Alida Pereyra, productora y guionista argentina, realizó en 2011 un intercambio estudiantil en la Universidad Católica del Oeste, en Angers, al oeste de Francia. Durante 5 meses tuvo la posibilidad de vivir experiencias increíbles que supo traer en su regreso a Mendoza, su ciudad natal. Hoy, vuelca todos sus conocimientos para una reconocida empresa de animación con proyección internacional.

Un apetito por la experiencia francesa

El amor de Alida por Francia comenzó en la escuela secundaria donde ya estudiaba francés. Una vez terminada esa etapa sus ganas por seguir aprendiendo el idioma se hicieron más fuertes pero también la atracción por conocer el país de Molière. Es así que gracias al programa de becas de la Universidad Nacional de Cuyo, (Mendoza, Argentina) donde realizó sus estudios, ella logró concretar ese sueño.

Vivir la complejidad de estudiar en otro idioma

Durante su estancia en Angers, Alida tuvo la posibilidad de cursar materias de diferentes niveles lo que le permitió apreciar la calidad académica de la universidad. “Las materias del primer año fueron para mí muy introductorias. Eso me hizo sentir cómoda porque compartí el curso con los locales que también estaban empezando sus estudios”. Pero también hubo un ingrediente que marcó la diferencia: “En los cursos más avanzados, además de estudiar a autores conocidos, muchas veces son los profesores que explican sus propias teorías, sus propias investigaciones y eso es magnífico porque aprendes lo último en determinadas materias”. 

“No sentí una barrera con los franceses”

La integración suele ser un aspecto problemático cuando se llega a un país extranjero y, aún más si el idioma es otro. Por suerte, Alida no tuvo ese problema ya que nos cuenta que al viajar ya había realizado todos los cursos de francés en la Alianza Francesa de Mendoza, lo cual fue de extrema importancia porque conocía el idioma y eso facilitó mucho su integración. “Podía hablar con cualquiera. No sentí una barrera con los nativos franceses. Al contrario, me hice muy lindos amigos estando allá y nos divertimos un montón”, nos confiesa.

Alida Pereyra en su visita al Museo del Louvre de París
Alida Pereyra en su visita al Museo del Louvre de París

Para Alida, lo negativo de Francia fue…

Alida reflexiona un buen momento. Para ella, las cosas negativas de Francia fueron anecdóticas y muy pocas, es por eso que vivió tan bien su experiencia. “Quizás el hermetismo francés. Ví que no siempre había una predisposición de entenderte o ayudarte”, nos dice admitiendo que no lo vivió personalmente pero sí lo vió en otros. Un hermetismo que ella admite que existe en el común de los franceses, sobre todo hacia quienes no manejan demasiado la lengua o desconocen la cultura francesa.

La cultura y el acompañamiento estudiantil, el fuerte de Francia

¿Por qué viajar a Francia para realizar sus estudios? Para Alida Pereyra lo más impresionante es la cultura del país galo. Ella hace hincapié no sólo en la cultura francesa en general sino al hecho de poder tocar, palpar obras que marcaron la historia. “Tener la posibilidad de conocer determinados castillos o edificios que fueron afectados por la Segunda Guerra… ver en directo las cosas que uno estudió en un momento fue algo que me voló la cabeza”, comenta Alida como si estuviera repitiendo su propia vivencia.

Finalmente, ella destaca la preparación de Francia a la hora de recibir estudiantes internacionales y el seguimiento y orientación de cada uno de ellos.

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